Mildiú
Nombre Vulgar: Mildiú de la vid
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| Fuente: Dow AgroSciences |
Nombre científico: Plasmopara viticola
Esta es una enfermedad producida por un alga denominada Plasmopara viticola. Se caracteriza por producir daños tanto directos como indirectos. Es muy exigente en cuanto a condiciones ambientales, así que su aparición es esporádica. Se caracteriza por atacar follaje y racimos. Aunque la bibliografía señala el daño a brotes, éste no ha sido registrado en la región de Cuyo hasta este momento. Las vides europeas son sensibles a la enfermedad pero existe un gradiente de susceptibilidad de acuerdo a la variedad de la que se trate.
Síntomas:
Hojas jóvenes: manchas cloróticas de bordes difusos de 1 a 3 cm de diámetro. En un primer estadío puede confundirse con los síntomas iniciales de oidio de la vid, pero a través de una cámara húmeda puede determinarse con bastante certeza de qué enfermedad se trata. Cuando estas manchas evolucionan, produce necrosis. Cuando el 30% de la superficie de la hoja joven está atacada cae, pudiendo producir la defoliación completa de la planta.
Hojas adultas: manchas cloróticas respetadas por las nervaduras dando el aspecto de mosaico. Cuando evoluciona la enfermedad las manchas se necrosan. Con el 50% de la superficie afectada, las hojas caen.
Racimos:
Ataque temprano: produce el espiralamiento del racimo. Los extremos de los racimos y hasta la mitad o las dos terceras partes se vuelven necróticos y toma la forma particular de "S". En ataques severos puede producir la pérdida total de la cosecha.
Ataque tardío: contrariamente al ataque temprano, produce un daño circunscrito a unas pocas bayas, siendo ésta una puerta de entrada a los patógenos secundarios.
En todos los casos, cuando las condiciones sean predisponentes para la enfermedad, puede aparecer sobre la lesión una eflorescencia dada por las fructificaciones del patógeno.
Ciclo de la enfermedad: Pasa el invierno en el suelo como una espora de origen sexual que comenzó a formarse en el viñedo el 21 de diciembre (cuando los días se acortan). Una vez que se cumplen las condiciones ambientales, esta espora germina y por viento o salpicaduras de agua es llevada al follaje donde comienza el ataque. Los síntomas se observan unos 7 días después de la infección y si se dan condiciones predisponentes el alga vuelve a esporular produciendo nuevas infecciones tanto en hojas como en racimos.
Condiciones predisponentes: Temperaturas de alrededor de 20 - 25°C, humedades relativas superiores al 80%, largo de brotes mayor a 10 cm y agua libre sobre los órganos susceptibles son las condiciones necesarias para que se produzca la enfermedad.
Control: El control está basado en un programa de manejo que abarque tanto medidas culturales como químicas. Las primeras están orientadas a producir un secado rápido del follaje. Canopias abiertas y bien ventiladas son medidas que ayudan a disminuir el potencial de enfermedad. Las segundas están basada en la aplicación de productos tanto preventivos como erradicantes. Debido a la exigencia de esta enfermedad en cuanto a condiciones ambientales, puede realizarse un pronóstico que permita con exactitud determinar el momento de infección. En base a este pronóstico se pueden utilizar distintos productos.
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Control químico |
Momento de Aplicación |
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Mancozeb al 80%. Este producto actúa preventivamente contra la enfermedad. Su mecanismo de acción permite ser utilizado en forma repetida porque actúa sobre varios sitios vitales del alga produciendo su muerte. La nueva formulación NT se distingue de los otros mancozeb del mercado por contener aditivos que permiten una mejor fijación en la planta. |